La Sagrada Familia: ambición sin límites al servicio del arte
Situado en pleno ensanche de Barcelona, entre las calles de Mallorca y de Provença, el templo expiatorio de la Sagrada Familia es la obra maestra del arquitecto reusense Antoni Gaudí, figura central del modernismo catalán. Más de 127 años después del inicio de las obras, éstas siguen sin concluirse, pero ello no impide que sea el monumento más conocido y visitado de la Ciudad Condal. Las agujas de la Sagrada Familia son el mejor exponente de la ambición sin límites de Gaudí, que también dejó muestras de su arte en el Parque Güell, Casa Batlló y Casa Milà.

Todo empezó en 1866, cuando la Asociación Espiritual de Devotos de Sant Josep planificó la construcción de un templo expiatorio que ayudara a propagar la fe católica en la ciudad en expansión. Inicialmente, las obras fueron encargadas a F.P. Villar, que las inició en 1882 en estilo neogótico, pero un año después dimitió y el proyecto pasó a manos de Gaudí. En principio, éste se planteó crear un gran eje urbanístico con el Hospital de Sant Pau, pero ya era imposible porque se habían iniciado las obras de la cripta. Así pues, Gaudí se vio obligado a trabajar sobre el proyecto anterior, aunque fue modificándolo progresivamente.
Obras interminables
Cuando se hizo cargo de las obras, el genial arquitecto catalán tenía 31 años. Se dedicó a ellas hasta su muerte en 1926, aunque afortunadamente los trabajos prosiguieron y resulta difícil prever cuándo terminarán. Al fallecer Gaudí sólo se había construido una torre y del proyecto del edificio únicamente se conservaban planos y un modelo en yeso que resultó muy dañado durante la Guerra Civil. Actualmente están terminados los portales del Nacimiento y de la Pasión y se está levantando el de la Gloria, además de trabajarse en las bóvedas interiores.
Dieciocho torres
Cuando esté terminado, el templo contará con dieciocho torres. En concreto, habrá cuatro en cada una de las tres entradas-portales y, a modo de cúpulas, se dispondrá un sistema de seis torres, con la torre cimborio central, dedicada a Jesús, de 170 metros de altura, otras cuatro alrededor de ésta, dedicadas a los evangelistas, y un segundo cimborio en honor a la Virgen. En el interior, el proyecto contempla columnas arborescentes inclinadas y bóvedas basadas en hiperboloides y paraboloides buscando la forma óptima de la catenaria.
Ideas innovadoras
Una de las ideas más innovadoras de Gaudí fue el diseño de las elevadas torres cónicas circulares que sobresalen apuntadas sobre los portales, estrechándose con la altura. Las proyectó con una torsión parabólica y dando una tendencia ascendente a toda la fachada, favorecida por multitud de ventanas que perforan la torre siguiendo formas en espiral.
Nuevas perspectivas
De las tres fachadas concebidas por Gaudí (una dedicada al nacimiento de Cristo, otra a la pasión y muerte y la tercera a la gloria y resurrección), sólo llegó a completar la primera, que ha sido designada Patrimonio mundial por la Unesco. Independientemente de éste y otros muchos reconocimientos, la Sagrada Familia bien merece una visita y, por qué no, invertir el tiempo que sea necesario para subir por alguna de las torres y adquirir nuevas perspectivas de la obra de uno de los mayores artistas del siglo XX.
Imágenes de la Sagrada Familia